Deficiencias del sistema actual
1. Desactualización y falta de utilidad: Los temarios para muchas especialidades llevan décadas sin una revisión profunda, alejándose de las realidades pedagógicas, científicas y sociales actuales. El sistema se centra en la memorización de contenidos estáticos en lugar de evaluar las capacidades docentes reales. En muchos casos, las pruebas no miden lo que en teoría pretenden.
2. Subjetividad y falta de objetividad en las pruebas, que están sometidas a una alta discrecionalidad por parte de los tribunales. Esta falta de criterios objetivos y homogéneos genera desigualdad e inseguridad jurídica entre los aspirantes.
3. Errores recurrentes: Prácticamente en todas las convocatorias se producen «errores de bulto» que invalidan el principio de igualdad. Como muestra un botón, lo ocurrido en las últimas oposiciones con la especialidad de PGA, aunque son muchos los ejemplos.
4. Inestabilidad y «bandazos» normativos: La falta de un marco estatal claro y estable a lo largo del tiempo, genera una gran incertidumbre. Estos cambios suponen en ocasiones que conseguir una plaza como funcionario/a docente se convierta en “estar en el momento y lugar adecuados”. Un proceso con reglas claras y que no cambian en el tiempo permitiría que los y las aspirantes sepan a lo que atenerse y así poder jugar sus bazas.
5. Plazas desiertas y desequilibrio entre colectivos: El modelo actual no logra cubrir todas las plazas ofertadas en determinadas especialidades, al tiempo que no resuelve de manera equitativa la tensión entre el derecho del personal interino a la estabilidad y la necesidad de incorporar nuevo profesorado.
STE-CLM plantea al Ministerio un proceso de diálogo para construir un sistema basado en los principios constitucionales de mérito, capacidad, igualdad, publicidad y objetividad, que debe regir todo acceso al empleo público:
No podemos aceptar otro año más un sistema que hace aguas por todos lados. Los errores en las convocatorias son constantes, las pruebas no miden lo que debe medir y la inseguridad entre el personal aspirante es máxima. Reclamamos una mesa de negociación urgente para desbloquear una reforma que el sector lleva años demandando. La educación pública se merece un proceso de selección a la altura, moderno, justo y estable, que atraiga y seleccione a los mejores profesionales, al tiempo que garantiza la estabilidad del personal interino.

Hace 5 horas
16














English (US) ·